top of page
Buscar

Muchas manos para Uno (Opinión)

  • lurangelTV
  • 15 sept 2025
  • 4 Min. de lectura
ree

Creer que lo que pasó a Plural Comunicaciones es equivocado, coincido de que el Canal Uno no es de una o de ciertas programadoras y que el Estado, en este caso, RTVC que es la propietaria es quien manda por encima de cualquier particular, puesto que está consagrado en las leyes 182 de 1995, 335 de 1996, 680 de 2001, 1753 de 2015 y 1978 de 2019.


No estoy defendiendo al presidente Gustavo Petro, ni tampoco soy uribista, reiteradas veces he venido diciendo que no hago parte de esos extremos que dan problemas en vez de soluciones, estoy defendiendo clarísimamente el sistema mixto y está por encima de cualquier gobernante de turno y en cuestiones de medios de comunicación, en vez de tener dos propiedades: la pública y la privada, también debe estar la mixta, así no les gusten.


No está pasada de moda que un canal público sea manejada por un programador privado, se lo pongo así: Canal Uno es como el Netflix, o YouTube, o cualquier OTT que una persona tenga. ¿O es que acaso Netflix ha hecho sus producciones propiamente? No. Al principio sí, pero si uno revisa a cada producción se encontrará que fueron hechas por grandes estudios como Warner, Paramount, 20th Century Studios, ABC, Lionsgate e inclusive las producciones no estarán permanentemente en dicha plataforma.


Así es el Canal Uno. No todas las programadoras serán eternas. Y mal hace Plural Comunicaciones compararse con lo que pasó en Venezuela a Radio Caracas Televisión en mayo de 2007, la situación es totalmente diferente y eso es producto de la excesiva confianza de creer que un articulo de la ley (34 de la 1978 de 2019) omite lo reglamentado en la ley de contratación pública (1150 de 2007) en su artículo 27 al referirse que las prórrogas no son gratuitas ni automáticas.


Máxime si se trata de que una ley modifique el periodo de 10 a 20 años de manera retroactiva, producto de un chantaje de Yamid Amat en 2019 poniendo las palabras de los dueños mayoritarios de entonces (Hemisphere en HMTV Uno S.A.S.) de que esos inversionistas se irán del país si no les daría 20 años la programación del Canal Uno, de todas formas había que hacer un otrosí modificatorio y sí cabe hacerlo porque el valor de la concesión se pagó (totalmente en febrero) antes de la promulgación de dicha ley (septiembre). En ella, debe detallar aspectos adicionales como el pagar una anualidad del 3 por ciento de sus ingresos en los 10 años restantes y el tiempo de terminación, así como añadir otras clausulas si hubiere lugar.


No pasó nada. No hubo voluntad política. Es más, algunos entienden que al igual que los canales privados nacionales, locales y regionales, el Canal Uno también tendrá una duración de 20 años, pero pasados los 10 años de ejecución de cada contrato, es decir, que si Caracol Televisión o RCN Televisión quiere tener 20 años más, deben esperar hasta 2027 para radicar una carta de intención para ser prorrogados.


Era previsible que si Petro llegaría a ser presidente, lo primero que haría es no darle continuidad a Plural Comunicaciones como programadora del Canal Uno en este año y realizar una nueva licitación y adjudicación, sin embargo, lo hará en medio de las elecciones y antes del 7 de agosto de 2026 dando un margen de preparación de hasta 8 meses para esa programación, algo que no se ha visto en la historia ya que generalmente se da entre 3 a 4 meses.


Las pretensiones de Plural Comunicaciones son absurdas (salvo las investigaciones e inspecciones en la Superintendencia de Industria y Comercio, el Ministerio de las TIC y hasta la Superintendencia de Sociedades) de creer que es una persecución política, no es así y no es el único ni el primero en la historia del Canal Uno.


El país ha olvidado que misma situación ocurrió con muchas programadoras, incluso, menos conocidas como el caso de Yolanda Villabona que adujo persecución política cuando le dieron la caducidad de contrato en 1983. O el caso de Promec Televisión que advirtió que fueron mal adjudicados y que nada bueno se podía esperar, así fue porque no pudieron continuar como programadora.


La lista es larga: Germán García y García, Alejandro Munévar Domínguez, Do Re Creativa TV (Jimmy Salcedo estaba en coma antes de 1991), Intervisión, Globo Televisión, TV13 (Noticiero QAP), Producciones JES, 24 Horas y en la más reciente: a Programar Televisión y Jorge Barón.


Plural Comunicaciones no puede creerse dueño del Canal Uno, de la misma forma, evitaron que RTI, Punch, Caracol Televisión, RCN Televisión, Promec, Cinevisión, Jorge Barón, CM& y NTC también tuvieran esa clase de pretensiones y lo digo en base a la Sentencia C-350 de 1997 en la que nadie es indispensable y cualquiera puede programar el Canal Uno u operar uno de los dos canales privados colombianos.


Es verdad. Canal Uno es del Estado, de RTVC y nadie puede creerse dueño de todo el canal o buena parte de los espacios, así como Plural Comunicaciones tiene hasta el 30 de abril de 2027, lo puede tener cualquiera, incluso, de quien nunca ha estado como programadora. No solo uno, sino todos.



 
 
 

Comentarios


bottom of page